La política migratoria defendida por Santiago Abascal, líder de Vox, se caracteriza por una postura muy restrictiva respecto a la inmigración, especialmente la inmigración irregular. Entre sus principales propuestas y declaraciones se encuentran:
- Combatir la inmigración irregular, reforzando el control de fronteras y aumentando las expulsiones de personas que se encuentren ilegalmente en España.
- Deportar a inmigrantes que cometan delitos graves y endurecer las medidas contra quienes participen en actividades criminales o terroristas.
- Favorecer la inmigración legal, especialmente de personas que entren conforme a la legislación española y puedan integrarse en el mercado laboral. Abascal ha declarado que quienes vengan "legalmente" son bienvenidos.
- Eliminar lo que Vox denomina "efecto llamada", criticando las políticas del Gobierno que, según el partido, incentivan la inmigración irregular.
- Dar prioridad a los ciudadanos españoles en determinadas ayudas y servicios públicos, una propuesta que Vox denomina "prioridad nacional".
Estas propuestas generan un intenso debate político. Sus partidarios sostienen que mejoran la seguridad y el control de las fronteras, mientras que sus críticos consideran que algunas medidas pueden ser discriminatorias o entrar en conflicto con normas nacionales e internacionales sobre derechos humanos y protección de refugiados