La noticia hace referencia a un fuerte castigo bursátil a IBM tras publicar un avance preliminar de resultados del segundo trimestre inferior a lo esperado por el mercado.
Los principales factores detrás del desplome son:
- Ingresos por debajo de las previsiones: IBM anticipó unas ventas de 17.200 millones de dólares, frente a los aproximadamente 17.900 millones que esperaban los analistas.
- Beneficio inferior al consenso: También adelantó un beneficio por acción ajustado ligeramente por debajo de las estimaciones de Wall Street.
- Cambio en el gasto de los clientes: Según el consejero delegado, Arvind Krishna, muchas empresas están destinando una mayor parte de sus presupuestos tecnológicos a servidores, almacenamiento y memoria para infraestructura de IA, reduciendo el gasto en software y sistemas tradicionales de IBM.
- Problemas de ejecución: La compañía reconoció que no reaccionó con la suficiente rapidez y que varias operaciones importantes no se cerraron en el trimestre previsto.
Como consecuencia, las acciones llegaron a caer en torno al 25%-26%, lo que supone una de las mayores caídas diarias de la historia reciente de IBM y arrastró también a otras compañías de software como Microsoft, Salesforce, Workday, Oracle y Accenture.
En términos de mercado, el mensaje que preocupa a los inversores es que el auge de la inteligencia artificial no solo está beneficiando a los fabricantes de chips, sino que también está redistribuyendo el gasto tecnológico, favoreciendo la compra de infraestructura (chips y servidores) frente a parte del software empresarial tradicional.