La deuda de las familias españolas ha disminuido significativamente en la última década, aunque sigue siendo un componente importante de la economía.
Datos clave:
- La deuda de los hogares se sitúa en torno al 43–45 % del PIB, uno de los niveles más bajos desde antes de la crisis financiera de 2008.
- La mayor parte de esa deuda corresponde a hipotecas para la compra de vivienda.
- También existe deuda por préstamos al consumo (coches, reformas, estudios, etc.), aunque representa una proporción mucho menor.
- En los últimos años, muchas familias han reducido su endeudamiento gracias a la amortización de préstamos y a unas condiciones de crédito más prudentes.
En comparación con otros países europeos, el nivel de endeudamiento de las familias españolas es actualmente moderado, tras haber sido muy elevado durante el auge inmobiliario de principios de los años 2000.