La crisis financiera de Holaluz ha puesto el foco en el papel del Instituto de Crédito Oficial (ICO), ya que el Estado figura como uno de los principales avalistas de parte de la deuda de la comercializadora eléctrica.
Los aspectos clave son:
- Holaluz atraviesa dificultades financieras derivadas de tensiones de liquidez, el fuerte impacto de la volatilidad del mercado eléctrico y la necesidad de refinanciar su deuda.
- El ICO avaló parte de la financiación concedida a la empresa a través de las líneas de avales impulsadas durante la pandemia. Esto significa que, si la empresa no pudiera hacer frente a determinados préstamos, el Estado asumiría la parte garantizada según las condiciones de esos avales.
- La situación ha obligado a la compañía a negociar con bancos, inversores y acreedores para asegurar su continuidad y reforzar su estructura financiera.
- Aunque el Estado actúa como avalista, ello no implica automáticamente un rescate ni que tenga que desembolsar dinero de inmediato. Los avales solo se ejecutan si se producen impagos en los préstamos cubiertos.
En resumen, la preocupación radica en que una eventual insolvencia de Holaluz podría traducirse en un coste para las arcas públicas debido a los avales del ICO, aunque el desenlace dependerá de cómo evolucione la reestructuración financiera de la empresa.